La palabra del presidente del Congreso de la AMCE

El ideal político de la igualdad de los individuos en la sociedad, convertido en norte en el mundo democrático después de la Revolución Francesa, sigue siendo un desideratum, a pesar de los complejos esfuerzos para aplicar esta doctrina. La estratificación social representa una realidad permanente, y a una igualdad de derechos no siempre le corresponde una igualdad de oportunidades o el acceso a la propiedad. En la esfera de la educación, en el contexto internacional actual, de profundos cambios políticos, económicos y sociales, se constata más bien una creciente amplificación de las desigualdades, a pesar de los numerosos proyectos dirigidos hacia el acceso de todos a una educación inclusiva y equitativa. Frente a estos grandes desafíos, las políticas públicas deberían apuntar a una educación de calidad y proponer prácticas educativas adecuadas a las realidades escolares, familiares, culturales etc. Sin embargo, es evidente que el acceso de todos los individuos a una educación de calidad, que les dé la oportunidad de desarrollar su personalidad de acuerdo con sus predisposiciones nativas, puede contrarrestar significativamente las desigualdades económicas y sociales existentes.

El Congreso de la AMCE de 2018, de Suceava, tiene como premisa la desigualdad en la educación y propone a los investigadores varias direcciones de investigación diseñadas para identificar causas, condiciones y para encontrar soluciones con el fin de reducir la desigualdad. La responsabilidad de comprender y explicar estos aspectos recae, por lo tanto, en los especialistas en educación, quienes, a través de enfoques interdisciplinarios, pueden proponer vías de acción para combatir el aumento de las desigualdades. Asimismo, nos preocupa el papel de algunos actores (estado, instituciones educativas, asociaciones) en el campo educativo, cómo se posicionan éstos en relación con las desigualdades y sus discursos que las legitiman o las combaten, traducidos en políticas públicas y documentos oficiales. Por último, las prácticas destinadas a reducir las desigualdades, aplicadas en las escuelas, los resultados obtenidos por los docentes en la dirección de eliminación de las desigualdades constituirán objeto de un fructífero intercambio de experiencias en el XIX Congreso de la AMCE.

La celebración de este congreso en nuestra universidad no es accidental, porque, por un lado, en nuestra institución hay preocupaciones constantes en la formación docente y en la investigación en el campo de la educación, y, por otro lado, a través de la asociación con la AMCE, la USV contribuye al esfuerzo internacional común de difusión de innovaciones científicas y aplicadas. Esperamos que quienes se inscriban en este Congreso encuentren en la USV un ambiente académico ejemplar, donde tendrán la oportunidad de interactuar con especialistas en educación de Rumanía, Moldavia, Ucrania, de otros países europeos o de otros continentes. Igualmente, le esperamos a Suceava para conocer y apreciar la especificidad cultural local, ofrecida por el programa de visitas que le proponemos.

Prof. univ. dr. Rodica Nagy